lunes, 25 de febrero de 2013

HISTORIA DEL DELFIN

Delfín, mamífero acuático perteneciente al orden de los Cetáceos, en el que se incluyen también las ballenas y las marsopas. La diferencia entre el delfín y la marsopa es clara: el delfín posee un hocico alargado a modo de pico y dientes cónicos; sin embargo, la marsopa carece de pico, los dientes son aplanados (en forma de azada), y el cuerpo es bastante rechoncho. Su distribución es muy amplia y pueden verse delfines en casi todos los mares del mundo. Los delfines mulares pertenecen a un grupo de mamíferos marinos llamados Odontocetos (cetáceos con dientes). El hocico es alargado, la aleta dorsal es alta y la caudal, ancha. Miden unos 1,2 m de largo cuando nacen y en estado adulto alcanzan un tamaño máximo de entre 3 y 4 metros. Hay unas 32 especies de delfines repartidos por los océanos y mares del mundo, excepto en las aguas árticas y antárticas. También hay delfines de agua dulce. Los delfines viven en aguas que van de templadas a tropicales, de las que emergen dos veces por minuto para respirar a través de los orificios nasales que tienen en la cabeza. Nadan moviendo su aleta caudal arriba y abajo en un movimiento ondulante que les lleva a saltar del agua en el punto más alto de cada curva. El comportamiento gregario de los calderones se apoya en una estructura social muy desarrollada, en la que los animales se reúnen en grupos para viajar, alimentarse y reproducirse. El grupo responde a las llamadas de animales heridos y los suelen acompañar a pesar del posible peligro. Este comportamiento puede ser la causa de la facilidad para capturarlos y de los encallamientos masivos en las playas. Los delfines pertenecen a una gran familia que contiene unas 32 especies. Entre los ejemplos más conocidos se encuentran: el delfín mular, muy popular por sus espectáculos en los acuarios de los zoológicos, y el delfín común, inspirador de muchas leyendas populares en el mundo Mediterráneo. Ambas especies son comunes en aguas abiertas; por el contrario, otras sólo se dan en aguas dulces y en estuarios de América del Sur y Asia. El boto, delfín grácil y pequeño, ha llegado a remontar 2.000 km aguas arriba en el río Amazonas. El boto es el delfín más pequeño, con una longitud inferior a 1,2 m; el de mayor tamaño es el delfín mular, que puede alcanzar 3 m de longitud. A pesar de su tamaño (mide unos 9 m), la orca común o ballena asesina también pertenece a la familia de los delfines, al igual que los calderones. Los delfines pertenecen a una gran familia que contiene unas 32 especies. Los delfines eran cazados en la antigüedad para extraer el aceite que se encontraba en pequeñas cantidades en una zona de su cabeza, y que se usaba como lubricante para ciertos mecanismos de relojería. En la actualidad se han encontrado fuentes alternativas y más baratas para la obtención de estos aceites, por lo que la caza de los delfines ha desaparecido; sin embargo, muchos de ellos quedan atrapados por accidente en las redes de los barcos atuneros; entre 1959 y 1972, se estimó que alrededor de 4,8 millones de delfines habían muerto por esta causa. Con la ayuda de la presión ejercida por ecologistas y consumidores, se ha conseguido que buena parte de las empresas conserveras y del sector del atún rechacen el pescado procedente de flotas que no protejan a los delfines. Clasificación científica: los delfines pertenecen a la familia de los Delfínidos (Delphinidae), dentro del suborden de los Odontocetos (cetáceos con dientes), que se incluye a su vez en el orden de los Cetáceos. El delfín mular recibe el nombre científico de Tursiops truncatus, el delfín común Delphinus delphis, y el boto Sotalia fluviatilis. La orca se clasifica como Orcinus orca. Los calderones constituyen el género Globicephala y el delfín listado del Pacífico norte es Lagenorhynchus obliquide